
La parálisis por análisis ante una decisión importante se supera usando el Tarot como un tablero de estrategia, no como un oráculo predictivo.
- La clave es preguntar «¿Qué debo hacer?» o «¿Qué dinámicas activa cada opción?» en lugar del pasivo «¿Qué pasará?».
- Las tiradas simples y enfocadas, como el análisis de 3 cartas por opción, ofrecen más claridad operativa que métodos complejos como la Cruz Celta.
Recomendación: Deja de buscar una respuesta definitiva y empieza a usar las cartas para analizar las consecuencias probables de tus acciones, recuperando así tu poder de decisión.
Estar en una encrucijada, con dos caminos que parecen igualmente válidos y aterradores, es una de las experiencias humanas más universales. ¿Acepto el trabajo A o el B? ¿Me mudo a esta ciudad o me quedo? ¿Termino esta relación o lucho por ella? Esta parálisis por análisis nos congela, y es en ese momento de desesperación cuando muchos recurren a las cartas del Tarot buscando una respuesta mágica, una señal divina que les diga qué hacer. La tentación es preguntar: «¿Qué pasará si…?», esperando que los arcanos nos entreguen un futuro cerrado y seguro.
Sin embargo, este enfoque es la receta para más confusión. El Tarot, en su esencia más pragmática, no es una bola de cristal. Las lecturas predictivas a menudo fallan porque el futuro no es una película ya escrita, sino un campo de probabilidades que nosotros activamos con cada elección. El verdadero poder de las cartas no reside en adivinar el destino, sino en usarlas como una herramienta de diagnóstico estratégico. Se trata de un cambio fundamental de perspectiva: el Tarot se convierte en un consultor, un espejo del subconsciente que nos permite analizar las dinámicas, los recursos y los obstáculos de cada opción.
Pero si la clave no es predecir el futuro, ¿cómo nos ayuda el Tarot a decidir? La respuesta está en cambiar la calidad de nuestras preguntas. En lugar de ceder nuestro poder a las cartas, las utilizamos para iluminar nuestro propio juicio. Este artículo te guiará a través de métodos y tiradas específicas para transformar el Tarot en tu mejor aliado estratégico, permitiéndote desglosar tus dilemas, entender las consecuencias de cada camino y, finalmente, tomar una decisión informada y consciente desde un lugar de poder, no de miedo.
A lo largo de las siguientes secciones, exploraremos las herramientas precisas para cada tipo de duda, desde la elección entre dos opciones hasta el descubrimiento de bloqueos profundos. Este es un manual para convertir la incertidumbre en un plan de acción.
Sumario: Guía de Tarot para decisiones estratégicas
- Por qué la Cruz Celta es demasiado compleja para preguntas simples y qué usar en su lugar
- La tirada de 3 cartas (Situación/Obstáculo/Consejo) para empezar el día con foco
- Qué hacer cuando el resultado de la tirada es negativo pero tú quieres seguir adelante
- La equivocación de preguntar «¿Qué pasará?» en lugar de «¿Qué debo hacer?» y cómo cambia la respuesta
- Cómo usar un oráculo angelical para aclarar una tirada de Tarot demasiado cruda o confusa
- Cuándo usar Runas en lugar de Tarot: Situaciones de «vida o muerte» o cambios bruscos
- Cómo crear una intención poderosa para el día leyendo tu horóscopo con enfoque proactivo
- Tarot para el autoconocimiento: ¿Qué tirada utilizar para descubrir tu bloqueo subconsciente más profundo en 15 minutos?
Por qué la Cruz Celta es demasiado compleja para preguntas simples y qué usar en su lugar
La tirada de la Cruz Celta es una de las más conocidas y veneradas en el mundo del Tarot. Es una herramienta magnífica para obtener una visión panorámica y profunda de una situación compleja, explorando el pasado, el futuro, los miedos subconscientes y las influencias externas. Sin embargo, para una pregunta directa de «Opción A vs. Opción B», usar la Cruz Celta es como usar un microscopio electrónico para leer el periódico: es demasiado potente y genera ruido innecesario. Al presentar diez cartas llenas de matices, a menudo se termina con más preguntas que respuestas, profundizando la parálisis por análisis en lugar de resolverla.
Para decisiones binarias, el principio debe ser la claridad operativa. Necesitamos menos información, pero de mayor calidad. El objetivo no es conocer cada detalle cósmico de la situación, sino ver las tendencias y consecuencias más directas de cada elección. Aquí es donde los métodos simplificados demuestran su superioridad estratégica. En lugar de un complejo mapa de diez posiciones, podemos usar un enfoque mucho más directo que compare las dos vías de forma paralela y concisa, permitiendo una evaluación clara.
Estudio de caso: Lectura de las decisiones: método de 7 cartas vs Cruz Celta
La Escuela Mariló Casals presenta un caso práctico donde una consultante de 34 años debía decidir entre quedarse en Barcelona o trasladarse a Berlín. En lugar de usar la Cruz Celta, el lector utilizó un método de 7 cartas: una carta central para representar el dilema (La Justicia, que simboliza la decisión en sí) y tres cartas para cada opción (Barcelona y Berlín). Este enfoque simplificado permitió ver las tendencias de cada camino sin la sobrecarga de información de una tirada de diez cartas, ofreciendo una claridad mucho mayor para la consultante.
El método ideal es la Tirada Secuencial Progresiva, que se construye paso a paso para evitar la saturación. Consiste en empezar con lo mínimo indispensable y solo añadir más cartas si es estrictamente necesario. Este método asegura que cada carta tenga un propósito claro y que la lectura se mantenga enfocada en la pregunta original. Funciona de la siguiente manera:
- Paso 1: Comienza con una sola carta que represente el tema central o dilema actual. Esta es tu carta de anclaje.
- Paso 2: A continuación, saca tres cartas para la «Opción A» y colócalas a un lado. Luego, saca otras tres cartas para la «Opción B» y ponlas al otro lado. Estas cartas mostrarán la energía, el desafío y el resultado probable de cada camino.
- Paso 3: Interpreta cada trío por separado. Solo si surge una duda muy específica sobre una de las cartas, saca una única carta adicional de clarificación para ese punto concreto.
Este enfoque modular te da el control del flujo de información, asegurando que obtengas una respuesta estratégica y no un poema esotérico.
La tirada de 3 cartas (Situación/Obstáculo/Consejo) para empezar el día con foco
Antes de enfrentarnos a grandes decisiones, es fundamental entrenar nuestro «músculo» interpretativo y crear una relación diaria con las cartas. La tirada de tres cartas es la herramienta perfecta para esto: un ritual matutino rápido y potente que convierte el Tarot en una brújula para el día. En lugar de una pregunta vaga, la estructura «Situación / Obstáculo / Consejo» proporciona un marco claro y accionable. Este pequeño hábito no solo te familiariza con los arcanos, sino que te enseña a pensar de manera estratégica sobre los desafíos cotidianos.

Sin embargo, el verdadero poder de esta tirada se desbloquea cuando la reenfocamos desde una perspectiva proactiva. La interpretación tradicional puede dejarnos en un rol pasivo. Al cambiar el nombre de las posiciones, cambiamos nuestra relación con el mensaje de las cartas. Pasamos de ser meros espectadores a ser los protagonistas de nuestra jornada. Esta simple modificación semántica tiene un impacto psicológico profundo, fomentando un locus de control interno y un sentido de agencia personal.
La siguiente tabla, inspirada en una guía sobre cómo elegir tiradas de Tarot, ilustra cómo este replanteamiento transforma la lectura en un plan de acción personal.
| Posición tradicional | Replanteamiento proactivo | Cambio de enfoque |
|---|---|---|
| Situación actual | Mi Recurso de Hoy | De diagnóstico pasivo a identificación de fortalezas |
| Obstáculo | Mi Desafío a Transformar | De problema a oportunidad de crecimiento |
| Consejo | Mi Acción Clave de Hoy | De sugerencia general a compromiso específico |
Adoptar esta tirada con su enfoque proactivo cada mañana es un ejercicio transformador. Una carta en la posición «Obstáculo» deja de ser una mala noticia para convertirse en «Mi Desafío a Transformar», una invitación a aplicar la creatividad y la resiliencia. El «Consejo» se convierte en «Mi Acción Clave», un compromiso concreto. Este pequeño ritual diario construye la mentalidad estratégica necesaria para abordar decisiones mucho más grandes con confianza y claridad.
Qué hacer cuando el resultado de la tirada es negativo pero tú quieres seguir adelante
Uno de los momentos más frustrantes en el Tarot es cuando deseamos con todo nuestro ser seguir un camino, pero las cartas nos muestran un resultado adverso: La Torre, el Diez de Espadas, el Diablo. La primera reacción es de decepción o incluso de rechazo. Muchos caen en la trampa de repetir la tirada hasta obtener una respuesta que les guste, o simplemente ignoran el mensaje. Ambas actitudes anulan el propósito del Tarot como herramienta estratégica. Una carta «negativa» no es una sentencia de muerte ni una prohibición divina; es un informe de inteligencia crucial.
Estas cartas actúan como una luz de advertencia en el tablero de un coche. No te dicen «no conduzcas», sino «cuidado, la presión de los neumáticos es baja» o «el nivel de aceite es crítico». Ignorar la advertencia es una opción, pero una opción arriesgada. La actitud estratégica es abrir el capó y diagnosticar el problema. Una carta como La Torre no significa necesariamente «tu proyecto fracasará», sino más bien «las bases sobre las que estás construyendo son inestables y podrían colapsar». Es una invitación a revisar tus cimientos, no a abandonar el edificio.
Los tarotistas no tomamos decisiones, informamos de las opciones. Es el propio consultante el que debe decidir y asumir la responsabilidad de su vida y de sus decisiones.
– Código Ético del Tarot, Escuela Mariló Casals
Cuando te enfrentes a un resultado que no te gusta, en lugar de barajar de nuevo, inicia un diálogo con las cartas. Tu objetivo es transformar la advertencia en un plan de contingencia. En lugar de preguntar «¿Por qué me pasa esto a mí?», pregunta «¿Qué aspecto específico de mi plan necesita revisión para mitigar este riesgo?». Esta es la diferencia entre una víctima del destino y un estratega que utiliza toda la información disponible, incluso la desfavorable, para ajustar su rumbo y fortalecer su posición.
Plan de acción: Protocolo de diálogo con cartas ‘negativas’
- Identifica el aspecto específico que la carta advierte (no es un ‘no’ absoluto, sino una condición o riesgo).
- Formula una pregunta directa a la carta: ‘¿Qué aspecto de mi plan necesita una revisión urgente?’. Saca una carta para responder.
- Saca dos cartas adicionales para clarificar el origen del riesgo: una para ‘¿Es un problema de método?’ y otra para ‘¿Es un problema de timing?’.
- Analiza las tres nuevas cartas no como una nueva predicción, sino como datos para ajustar tu estrategia.
- Diseña un plan de contingencia concreto basado en la advertencia específica de la carta inicial y las clarificaciones obtenidas.
La equivocación de preguntar «¿Qué pasará?» en lugar de «¿Qué debo hacer?» y cómo cambia la respuesta
Este es el error más común y el que más debilita el poder del consultante. Preguntar «¿Qué pasará?» nos coloca en una posición de espectador pasivo de nuestra propia vida. Implica que el futuro es algo que «nos sucede» y que no tenemos control sobre él. Esta mentalidad de locus de control externo es la raíz de la parálisis y la ansiedad. Las respuestas a estas preguntas suelen ser vagas, ambiguas y, a menudo, generan más miedo, ya que nos presentan un destino aparentemente inamovible.
La transformación estratégica ocurre cuando cambiamos la pregunta a «¿Qué debo hacer?». Esta simple alteración gramatical lo cambia todo. Traslada el poder de un futuro nebuloso a una acción presente y concreta. Con esta pregunta, afirmamos nuestro rol como agentes activos, como los capitanes de nuestro barco. Ya no pedimos una predicción, sino un consejo estratégico. La respuesta del Tarot se vuelve instantáneamente más clara, más útil y más empoderadora. La misma carta puede ofrecer un mensaje radicalmente diferente dependiendo de la pregunta.
Estudio de caso: El Emperador, dos interpretaciones según la pregunta
En una lectura para un proyecto emprendedor, la aparición de El Emperador puede tener dos significados muy distintos. Si la pregunta es la pasiva «¿Qué pasará con mi proyecto?», la carta podría advertir sobre la aparición de un inversor autoritario o un socio dominante. En cambio, si la pregunta es la activa «¿Qué debo hacer para que mi proyecto tenga éxito?», El Emperador se convierte en un consejo directo: establecer una estructura sólida, crear sistemas, definir jerarquías y asumir el liderazgo con autoridad. La carta pasa de ser una advertencia externa a una guía de acción interna.
Para integrar esta nueva forma de consultar, puede ser útil tener a mano un «traductor de preguntas». La siguiente tabla te ayudará a reformular tus dudas, pasando de una mentalidad de víctima a una de estratega. La idea es identificar siempre qué parte de la situación está bajo tu control y enfocar la pregunta ahí.
| Pregunta pasiva (Locus externo) | Pregunta proactiva (Locus interno) | Cambio de perspectiva |
|---|---|---|
| ¿Encontraré el amor? | ¿Qué bloqueo interno debo sanar para abrirme al amor? | De esperar a actuar internamente |
| ¿Tendré éxito en mi negocio? | ¿Qué habilidades debo desarrollar para el éxito? | De predicción a preparación |
| ¿Me ascenderán en el trabajo? | ¿Cómo puedo posicionarme para un ascenso? | De espera pasiva a estrategia activa |
| ¿Se solucionará mi problema? | ¿Qué acción concreta puedo tomar hoy? | De víctima a agente de cambio |
| ¿Volverá mi ex pareja? | ¿Qué debo sanar en mí para relaciones sanas? | De dependencia a crecimiento personal |
Cómo usar un oráculo angelical para aclarar una tirada de Tarot demasiado cruda o confusa
A veces, incluso con las mejores preguntas, la respuesta del Tarot puede ser cruda, compleja o difícil de digerir. Cartas como el Tres de Espadas o el Nueve de Espadas pueden señalar un dolor o una verdad que nos cuesta aceptar. En otros casos, una combinación de arcanos puede parecer contradictoria o simplemente confusa. Aquí es donde los oráculos, y en particular los oráculos angelicales, pueden actuar como un puente de clarificación, no como un sustituto. Mientras que el Tarot es un sistema de diagnóstico preciso que a menudo revela la mecánica terrenal de una situación, los oráculos suelen ofrecer una perspectiva más elevada y espiritual.
La clave es usarlos de forma complementaria. El Tarot te dice «qué» está pasando (el diagnóstico, la estrategia, el obstáculo), mientras que el oráculo te puede dar el «porqué» a un nivel más profundo o el «cómo» a nivel emocional. Si una tirada de Tarot te deja sintiéndote abrumado o bloqueado por su dureza, sacar una sola carta de un oráculo angelical con la pregunta «¿Cuál es el mensaje de amor o la lección espiritual detrás de esta situación?» puede cambiar por completo la energía de la lectura. Aporta una capa de compasión y propósito que el Tarot, por su naturaleza arquetípica, no siempre proporciona de forma explícita.

Imagina que en una tirada sobre una decisión laboral, el Tarot te muestra cartas de sacrificio y trabajo duro. La lectura es clara pero desalentadora. Sacar una carta de oráculo podría revelar un mensaje como «Paciencia» o «Estás construyendo algo valioso a largo plazo», lo que no cambia el diagnóstico del Tarot, pero sí te da la fortaleza emocional y la perspectiva para afrontar el desafío. Es importante ver el oráculo como un bálsamo o un foco de luz sobre la tirada de Tarot, no como una segunda opinión para invalidarla. Usarlos en conjunto es una técnica avanzada para una lectura verdaderamente holística.
El riesgo aquí es el «oráculo shopping»: sacar cartas hasta que una nos diga lo que queremos oír. Para evitarlo, la regla es estricta: una sola carta de oráculo por lectura o por sección confusa. Si la confusión persiste, es una señal para dejar reposar la lectura, no para seguir buscando respuestas externas.
Cuándo usar Runas en lugar de Tarot: Situaciones de «vida o muerte» o cambios bruscos
Aunque el Tarot es una herramienta increíblemente versátil, no es el único sistema adivinatorio, ni siempre el más adecuado. Hay situaciones que, por su naturaleza, piden una respuesta más directa, cruda y binaria. Aquí es donde las Runas, el antiguo alfabeto oracular nórdico, demuestran su poder único. Mientras que el Tarot cuenta una historia psicológica a través de sus arquetipos, las Runas son como relámpagos de energía primaria. No ofrecen matices sobre tus sentimientos o el viaje del héroe; entregan un veredicto conciso y potente sobre las fuerzas en juego.
El Tarot es ideal para preguntas de «cómo» y «por qué», para explorar procesos y dinámicas internas. Las Runas, en cambio, sobresalen en las preguntas de «sí/no» o «acción/inacción» en momentos de crisis o cambio drástico. Son el sistema a consultar cuando necesitas un corte limpio, una respuesta que no deje lugar a la interpretación poética. Por ejemplo, ante una decisión de negocio inminente que podría llevarte al éxito o a la quiebra, o al evaluar si debes aceptar una mudanza repentina a otro país, las Runas pueden ofrecer una claridad que el Tarot, con su riqueza de detalles, a veces complica. De hecho, las Runas son tan directas que algunos análisis sugieren que para decisiones binarias, existe un 85% menos de ambigüedad que en las de Tarot.
El Tarot es una narrativa psicológica compleja con arquetipos y viaje del héroe, mientras que las Runas son destellos de energía primaria, fuerzas del destino crudas y directas.
– Vicente Cassanya
Saber cuándo cambiar de herramienta es una señal de maestría. Si te encuentras dando vueltas en círculos con una tirada de Tarot, incapaz de llegar a una conclusión clara sobre una decisión de alto riesgo, puede ser una señal de que necesitas una perspectiva diferente. Sacar una sola Runa con una pregunta muy específica como «¿Es esta acción beneficiosa para mí AHORA?» puede cortar el nudo gordiano de la parálisis. No se trata de que un sistema sea mejor que otro, sino de elegir el instrumento adecuado para la operación correcta. El Tarot es un bisturí para una cirugía psicológica compleja; las Runas son un hacha para despejar el camino de forma rápida y decisiva.
Cómo crear una intención poderosa para el día leyendo tu horóscopo con enfoque proactivo
Al igual que el Tarot, la astrología y los horóscopos a menudo se consumen de forma pasiva. Leemos una predicción sobre «posibles conflictos en la comunicación» y nos preparamos para un mal día, o leemos sobre «una oportunidad inesperada» y esperamos sentados a que llame a la puerta. Este enfoque nos convierte en víctimas de los tránsitos planetarios. Sin embargo, podemos aplicar la misma mentalidad proactiva del Tarot para transformar nuestro horóscopo diario en una herramienta de co-creación y no en un simple pronóstico del tiempo.
La clave es usar la predicción genérica del horóscopo como punto de partida para formular una intención personal y poderosa. Esto se logra a través de la Técnica del Arquetipo del Día, que vincula el consejo astrológico con la sabiduría tangible de los arcanos del Tarot. Este método de tres pasos convierte una advertencia vaga en un plan de acción enfocado:
- Paso 1: Identifica el tema clave. Lee tu horóscopo e identifica el núcleo del consejo o advertencia. Por ejemplo, si para Géminis se prevé un día de «comunicación difícil».
- Paso 2: Vincula con un arquetipo. Busca en el Tarot un arcano que represente una gestión elevada de ese tema. Para «comunicación difícil», podrías elegir El Mago (comunicación clara y hábil), El Sumo Sacerdote (escucha sabia) o incluso El Ermitaño (comunicación introspectiva y reflexiva). Elige el que más resuene contigo.
- Paso 3: Formula tu intención. Crea una afirmación personalizada que combine el desafío del día con la energía del arquetipo elegido. Por ejemplo: «Hoy, ante cualquier desafío de comunicación, encarnaré la claridad y el enfoque de El Mago, expresando mis ideas con precisión y poder».
Estudio de caso: Géminis y el As de Oros, de predicción a acción
La astróloga Jimena La Torre explica cómo un Géminis, bajo una influencia astrológica específica y con la carta del As de Oros, puede tomar el control. En lugar de esperar pasivamente a que surjan «nuevas oportunidades laborales» como podría predecir un horóscopo genérico, esta combinación astrológica y de Tarot le otorga la claridad para actuar. El consejo, según un análisis enfocado en la acción, es tomar decisiones laborales clave de forma proactiva y resolver conflictos, usando la energía del As de Oros para «abrir puertas» en lugar de esperar a que se abran solas.
Este enfoque te permite tomar las riendas de tu día. El horóscopo ya no es un guion que debes seguir, sino un informe meteorológico que te permite elegir la ropa adecuada. Al fusionarlo con la energía de los arquetipos del Tarot, creas un ancla psicológica y espiritual que te guía a través de los desafíos del día con propósito e intención.
Puntos clave a recordar
- El cambio más importante es reformular tus preguntas: de un pasivo «¿Qué pasará?» a un proactivo «¿Qué debo hacer o qué necesito saber para actuar?».
- Para decisiones entre dos opciones, utiliza tiradas simples y comparativas (3 cartas por opción) en lugar de métodos complejos que generan ruido informativo.
- Las cartas «negativas» no son un alto, sino una advertencia estratégica. Dialoga con ellas para descubrir qué parte de tu plan necesita un ajuste.
Tarot para el autoconocimiento: ¿Qué tirada utilizar para descubrir tu bloqueo subconsciente más profundo en 15 minutos?
Más allá de las decisiones del día a día, el Tarot es una herramienta incomparable para el autoconocimiento profundo. A menudo, nuestra incapacidad para tomar una decisión no se debe a que las opciones sean malas, sino a un bloqueo subconsciente que nos sabotea. Miedos, creencias limitantes o traumas pasados pueden paralizarnos sin que seamos conscientes de su influencia. Para este tipo de diagnóstico profundo, necesitamos una tirada que vaya más allá de la superficie y nos permita acceder a las raíces del problema.
La Tirada del Iceberg es una técnica de tres cartas increíblemente eficaz y rápida para este propósito. Se basa en la metáfora de que solo vemos una pequeña parte de nuestros problemas (la punta del iceberg), mientras que la mayor parte (las emociones y creencias subyacentes) permanece oculta bajo la superficie. Esta tirada de 15 minutos puede revelar la causa raíz de un bloqueo con una claridad asombrosa. Las posiciones son:
- Carta 1: La punta del Iceberg. Representa el problema visible, el síntoma o el comportamiento que reconoces (ej: procrastinación, miedo a hablar en público, indecisión crónica).
- Carta 2: El cuerpo sumergido. Representa la emoción o el miedo no procesado que alimenta el problema visible (ej: miedo al fracaso, vergüenza, sentimiento de no ser suficiente).
- Carta 3: La creencia raíz. Representa la programación mental profunda, a menudo formada en la infancia, que sostiene toda la estructura (ej: «Si no es perfecto, no valgo», «No merezco el éxito»).
Estudio de caso: La Tirada del Iceberg y un bloqueo creativo
Una consultante que sufría de un severo bloqueo creativo utilizó esta tirada de 3 cartas. La primera carta (el problema visible) fue El Emperador, señalando un control excesivo y rigidez en su proceso creativo. La segunda (la emoción evitada) reveló un profundo miedo al juicio y a la vulnerabilidad. La tercera y más importante, la creencia raíz, fue una carta que, según una guía simplificada de lectura, se interpretó como «Si no es perfecto, no tiene valor». Al identificar esta programación mental, la consultante pudo dejar de luchar contra el «bloqueo» y empezar a trabajar directamente en sanar esa creencia subyacente.
Una vez que la creencia raíz ha sido identificada, el trabajo de sanación puede comenzar. Un ejercicio poderoso para integrar el mensaje es el «journaling» o escritura reflexiva, dialogando con la energía de la carta que representa tu bloqueo. Escribir una carta a tu «sombra» (el aspecto negativo del arquetipo) preguntándole de qué intenta protegerte y qué don esconde, te permite empezar a integrar su energía en lugar de luchar contra ella.
Preguntas frecuentes sobre Tiradas de Tarot para Decisiones
¿Cómo evitar el ‘oráculo shopping’ (sacar cartas hasta obtener lo deseado)?
Establece un límite estricto antes de empezar: máximo una carta de oráculo de clarificación por sección confusa de tu tirada de Tarot. Si después de eso sigues necesitando más claridad, es una señal de que debes dejar reposar la lectura durante al menos 24 horas. La respuesta no está en más cartas, sino en integrar la información que ya tienes.
¿El oráculo reemplaza al Tarot en decisiones importantes?
No, son herramientas complementarias. El Tarot es excelente para el diagnóstico estratégico: analiza el ‘qué’ (la situación), el ‘cómo’ (la acción) y los obstáculos terrenales. El oráculo, en cambio, suele revelar el ‘porqué’ a un nivel espiritual o el consejo emocional para transitar el proceso. El Tarot es el mapa de carreteras, el oráculo es la música para el viaje.